Inestabilidad de hombro: Síntomas, diagnóstico y tratamiento

También llamada luxación de hombro, es el movimiento excesivo y anormal entre la cabeza del húmero y la cavidad glenoidea de la escápula. La inestabilidad de hombro es muy frecuentes (sobre todo en gente joven y activa) y puede ser aguda o crónica (normalmente por repetición de microtraumatismos).

Luxación aguda

Consiste en una luxación anterior-interna. Tras la reducción (con o sin anestesia) y la inmovilización durante varias semanas (en función de la edad), el hombro puede sufrir posteriormente recidivas lesionales. En ello van a influir varios factores como:

  • La edad (en la juventud hay más posibilidades de sufrir esta lesión).
  • Traumatismos leves.
  • Lesiones asociadas, estas lesiones asociadas, suelen ser las causantes de la inestabilidad y en muchas ocasiones no son descubiertas. Entendemos como:

     Lesión asociada

Fractura de troquiter, fractura del reborde anterior de la glenoide, fractura posterior de la cabeza humeral.

     Lesiones musculotendinosas

Tendón largo del bíceps, musculatura del manguito.

     Lesiones nerviosas

En especial la lesión del nervio circunflejo que en el 10% o 15% de los pacientes se presenta como una lesión grave (rotura del tronco nervioso). En estas lesiones si no se produce una regeneración espontánea a los tres meses se realiza una intervención quirúrgica para colocar un injerto nervioso.

En este caso el tratamiento tiende a ser conservador.

Luxación crónica

Esta inestabilidad puede presentarse con las siguientes clínicas:

  • Hombro inestable y doloroso.
  • Subluxación con impresión de resalte.
  • Luxación de repetición antero-interna.

Normalmente son por traumatismos o microtraumatismos directos o indirectos que en muchos casos son debidas a los gestos deportivos.

En este tipo de inestabilidad suele presentarse afectación de:

  • Afectación capsuloligamentosa.
  • Afectación del rodete desinsertado o fracturado por aplastamiento.
  • Afectación a nivel cartilaginoso/ osteocartilaginoso.
  • Afectación a nivel muscular: manguito rotador, tendón largo del bíceps.

Las personas que padecen este tipo de inestabilidad con frecuencia presentan aprensión a ciertos movimientos por que tienen una sensación de resalte o de bloqueo.

En los casos crónicos (más de 3 inestabilizaciones al año) se puede recurrir a la cirugía.

En ambos casos ante una luxación del hombro, es muy importante iniciar un plan de rehabilitación lo antes posible para mejorar la estabilidad de la articulación, en este caso, aconsejamos combinar el trabajo de un buen fisioterapeuta, con ejercicios de rehabilitación supervisados por un profesional.